El ejercicio es altamente recomendable para pacientes con Enfermedad de Paget ósea, siempre que sea de bajo impacto y esté supervisado para evitar fracturas o estrés en los huesos afectados. Mantenerse activo ayuda a preservar la movilidad articular y fortalecer los músculos que sostienen el esqueleto, siendo fundamental adaptar la intensidad según la extensión de la Enfermedad de Paget en cada paciente.
La Enfermedad de Paget provoca un remodelado óseo desordenado que debilita la estructura del hueso, haciéndolo más propenso a deformidades o fracturas. El ejercicio físico bien ejecutado mejora la estabilidad y el equilibrio, reduciendo el riesgo de caídas que podrían ser devastadoras para un paciente con Enfermedad de Paget. Además, la actividad física ayuda a controlar el dolor crónico asociado y mejora el estado de ánimo de los miembros de nuestra comunidad en DiseaseMaps.org.
La clave es evitar actividades que generen impactos bruscos sobre el esqueleto. Los expertos recomiendan enfocarse en ejercicios de bajo impacto. Aquí algunas opciones recomendadas:
La intensidad debe ser siempre moderada. No se trata de ganar masa muscular extrema, sino de mantener la funcionalidad. Se sugiere comenzar con sesiones de 15 a 20 minutos, 3 veces por semana, aumentando progresivamente según la tolerancia. Si un paciente con Enfermedad de Paget experimenta dolor agudo durante o después de la actividad, es imperativo detener el ejercicio y consultar a su médico tratante.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional; siempre consulte a su especialista antes de cambiar su rutina física.