Sí, el ejercicio físico suave es altamente recomendable para pacientes con Polimialgia Reumática, siempre que se realice durante periodos de remisión o control de la inflamación. Mantener el movimiento ayuda a prevenir la atrofia muscular y la rigidez articular, características típicas de la Polimialgia Reumática, pero debe ajustarse a la capacidad individual para evitar brotes de dolor.
La Polimialgia Reumática provoca dolor intenso y rigidez matutina en hombros, cuello y caderas. El reposo absoluto puede empeorar la rigidez, por lo que integrar actividad física es fundamental para mejorar la movilidad. En nuestra comunidad de DiseaseMaps, donde 52 personas comparten sus experiencias con la Polimialgia Reumática, muchos usuarios reportan que el movimiento moderado es clave para gestionar la fatiga crónica asociada a la enfermedad.
El objetivo es realizar actividades de bajo impacto que mantengan la flexibilidad sin sobrecargar las articulaciones inflamadas. Se recomienda priorizar ejercicios aeróbicos suaves y de estiramiento. Considere las siguientes opciones:
La clave es la progresión gradual. Se sugiere comenzar con sesiones de 10 a 15 minutos, 3 veces por semana, aumentando la duración solo si no hay un incremento del dolor al día siguiente. Nunca debe realizarse ejercicio de alta intensidad durante un brote agudo de Polimialgia Reumática; en esas etapas, el reposo relativo es la prioridad clínica.
Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional; consulte siempre a su especialista para cualquier decisión sobre su salud.