La práctica de ejercicio en pacientes con Heteroplasia Ósea Progresiva (HOP) debe ser supervisada estrictamente por un equipo multidisciplinario, priorizando actividades de bajo impacto que no comprometan la integridad de los tejidos blandos ni provoquen trauma local. Aunque no existe una contraindicación absoluta para el movimiento, el riesgo de osificación heterotópica tras lesiones o traumatismos hace que la elección del deporte sea una decisión clínica personalizada y cautelosa.
La Heteroplasia Ósea Progresiva es un trastorno genético ultra-raro caracterizado por la formación de hueso nuevo en tejidos donde normalmente no debería existir, como la piel, el tejido subcutáneo y el músculo. En la Heteroplasia Ósea Progresiva, cualquier traumatismo, incluso uno menor derivado de una actividad física intensa, podría potencialmente desencadenar o acelerar la formación de nuevas lesiones óseas debido a un proceso llamado osificación heterotópica.
La seguridad es la prioridad absoluta. Los pacientes con Heteroplasia Ósea Progresiva deben evitar deportes de contacto o aquellos con alto riesgo de caídas o golpes directos. Se recomiendan actividades de bajo impacto para mantener la movilidad articular y la salud cardiovascular sin traumatizar los tejidos:
Es fundamental que los pacientes con Heteroplasia Ósea Progresiva eviten la fatiga muscular extrema y cualquier ejercicio que cause dolor localizado. La intensidad debe ser baja y la frecuencia debe ajustarse según la tolerancia individual. Cualquier signo de inflamación, dolor inusual o rigidez tras el ejercicio debe ser reportado inmediatamente a su médico tratante.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional; consulte siempre a su equipo de especialistas antes de realizar cambios en su rutina física.