Un prolactinoma es un tumor benigno (no canceroso) en la glándula hipófisis que provoca una producción excesiva de la hormona prolactina. Esta afección es el tipo más común de tumor hipofisario secretor, afectando el equilibrio hormonal y causando síntomas como alteraciones menstruales, galactorrea e infertilidad.
El prolactinoma surge debido a una mutación genética en una célula de la hipófisis que comienza a multiplicarse sin control. Aunque la mayoría ocurren de forma esporádica, en casos raros pueden estar asociados a una condición hereditaria llamada neoplasia endocrina múltiple tipo 1 (NEM1). En nuestra plataforma, 58 personas con prolactinoma han compartido sus experiencias, lo que ayuda a entender mejor el impacto de esta condición en la vida diaria.
Los síntomas del prolactinoma varían según el tamaño del tumor y el nivel de prolactina en sangre. Los signos clínicos más frecuentes incluyen:
El diagnóstico de un prolactinoma requiere un enfoque multidisciplinario. Los endocrinólogos suelen solicitar un análisis de sangre para medir los niveles de prolactina (generalmente elevados por encima de 200 ng/mL en macroprolactinomas) y una resonancia magnética (RM) de la silla turca para visualizar el tumor y determinar si es un microprolactinoma (menor de 1 cm) o un macroprolactinoma (mayor de 1 cm).
A diferencia de otros tumores, el tratamiento de primera línea para el prolactinoma es farmacológico. Se utilizan agonistas de la dopamina, como la cabergolina o la bromocriptina, que son altamente eficaces para reducir el tamaño del tumor y normalizar los niveles hormonales en la gran mayoría de los pacientes.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.