Short answer · Medically reviewed summary · Last updated: 2026-04-07
La acidemia propiónica no es una enfermedad contagiosa, ya que no tiene un origen infeccioso (como virus o bacterias), sino que es un trastorno metabólico genético hereditario. Es imposible contraer la acidemia propiónica a través del contacto físico, fluidos, alimentos o convivencia con una persona que la padezca. ¿Qué causa realmente la acidemia propiónica? La acidemia propiónica es un error innato del metabolismo causado por mutaciones en los genes PCCA o PCCB.
La acidemia propiónica no es una enfermedad contagiosa, ya que no tiene un origen infeccioso (como virus o bacterias), sino que es un trastorno metabólico genético hereditario. Es imposible contraer la acidemia propiónica a través del contacto físico, fluidos, alimentos o convivencia con una persona que la padezca.
La acidemia propiónica es un error innato del metabolismo causado por mutaciones en los genes PCCA o PCCB. Estas mutaciones provocan una deficiencia de la enzima propionil-CoA carboxilasa, la cual es esencial para descomponer ciertas proteínas y grasas en el cuerpo. Al no poder procesar estos compuestos, se acumulan sustancias tóxicas (metabolitos) en la sangre y tejidos, lo que da lugar a los síntomas clínicos característicos de la acidemia propiónica. Al ser un trastorno de origen genético, su presencia está determinada desde el momento de la concepción y no puede ser transmitida a otros individuos.
Sí, la acidemia propiónica se hereda a través de un patrón autosómico recesivo. Esto significa que, para que un niño desarrolle esta condición, debe heredar una copia del gen mutado de cada uno de sus padres, quienes generalmente son portadores asintomáticos. En la comunidad de DiseaseMaps.org, donde 17 personas con acidemia propiónica han compartido sus experiencias, es común observar este trasfondo familiar. Estadísticamente, cuando ambos padres son portadores, existe un 25% de probabilidad en cada embarazo de tener un hijo afectado por esta enfermedad.
Los síntomas de la acidemia propiónica suelen aparecer poco después del nacimiento o en los primeros meses de vida, aunque existen formas de inicio tardío. La acumulación de toxinas puede provocar crisis metabólicas graves. Algunos de los signos clínicos más frecuentes incluyen:
El manejo de la acidemia propiónica requiere un equipo multidisciplinario, incluyendo genetistas, nutricionistas especializados en trastornos metabólicos y neurólogos. Dado que no es contagiosa, no se requiere aislamiento social ni precauciones especiales de higiene para prevenir la transmisión. El enfoque terapéutico se centra principalmente en:
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; consulte siempre a su médico para cualquier duda sobre su salud o la de sus familiares.