El Síndrome de Proteus es un trastorno genético extremadamente raro caracterizado por un crecimiento excesivo y desproporcionado de tejidos, causado por una mutación somática activadora en el gen AKT1. Identificado formalmente por primera vez en 1979 por Michael Cohen, su nombre hace alusión a Proteo, el dios griego capaz de cambiar de forma, debido a la naturaleza progresiva y variable de sus manifestaciones físicas.
Aunque se han reportado casos aislados en la literatura médica antigua que podrían corresponder a esta condición, el Síndrome de Proteus fue descrito científicamente por primera vez por el Dr. Michael Cohen en 1979. Durante décadas, este síndrome fue frecuentemente confundido con la neurofibromatosis tipo 1 debido a la presencia de tumores y malformaciones cutáneas. No fue hasta 2011 cuando investigadores del NIH lograron identificar que el Síndrome de Proteus es causado por una mutación somática "en mosaico" en el gen AKT1, lo que significa que no es heredado de los padres, sino que ocurre espontáneamente en una célula durante el desarrollo embrionario.
El Síndrome de Proteus se manifiesta a través de un crecimiento asimétrico y desproporcionado de huesos, piel, tejido adiposo y vasos sanguíneos. A diferencia de otras condiciones genéticas, las personas con Síndrome de Proteus suelen nacer sin signos evidentes de la enfermedad; los síntomas comienzan a desarrollarse durante la infancia temprana y progresan de manera acelerada y, a menudo, impredecible.
Dada la bajísima prevalencia del Síndrome de Proteus (se estima que existen menos de 100 casos documentados en todo el mundo, aunque es probable que existan más sin diagnosticar), el enfoque clínico es multidisciplinario. En la comunidad de DiseaseMaps.org, 5 personas con Síndrome de Proteus comparten sus experiencias, lo cual es vital para entender una enfermedad donde no hay un tratamiento único. Actualmente, la investigación se centra en inhibidores de la vía AKT para intentar frenar la proliferación celular descontrolada.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; consulte siempre a su médico sobre cualquier duda relacionada con una condición de salud.