Primordial evitar el frio, de no ser posible intentar abrigarse muy bien manos y pies, mantenerlos los más calientes posible. Se puede vivir perfectamente con esta enfermedad, los brotes de producen en los meses de invierno aunque el frio artificial como el aire acondicionado o contacto con agua fría también pueden ocasionar brotes. En cuanto las manos comiencen a tornarse blancas o directamente azuladas, realizar movimientos constantes para reactivar la circulación y calentar inmediatamente. La sensación de adormecimiento y el dolor llegan a ser frustrante ya que te impiden realizar movimientos y actividades tan simples como coger algún objeto, pero una vez entran en calor, todo vuelve a la normalidad