Short answer · Medically reviewed summary · Last updated: 2026-04-08
Sí, la práctica de actividad física es altamente recomendable para las personas con retinosis pigmentaria, ya que mejora la salud cardiovascular, el bienestar emocional y la movilidad funcional. No existen contraindicaciones generales para el ejercicio, siempre que se adapte a la pérdida de campo visual y a la adaptación a la oscuridad (nictalopía) propia de la retinosis pigmentaria. ¿Por qué es beneficioso el ejercicio físico en la retinosis pigmentaria? La retinosis pigmentaria es una enfermedad degenerativa de la retina que afecta la visión periférica y nocturna.
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Sí, la práctica de actividad física es altamente recomendable para las personas con retinosis pigmentaria, ya que mejora la salud cardiovascular, el bienestar emocional y la movilidad funcional. No existen contraindicaciones generales para el ejercicio, siempre que se adapte a la pérdida de campo visual y a la adaptación a la oscuridad (nictalopía) propia de la retinosis pigmentaria.
La retinosis pigmentaria es una enfermedad degenerativa de la retina que afecta la visión periférica y nocturna. Mantener un estilo de vida activo ayuda a los pacientes a gestionar el estrés derivado de la incertidumbre diagnóstica y a fortalecer la musculatura, lo cual es fundamental para mantener el equilibrio y la propiocepción cuando la visión nocturna disminuye. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, donde 707 personas con retinosis pigmentaria comparten sus experiencias, muchos reportan que mantenerse activos les ayuda a mantener una mayor independencia y confianza en su entorno cotidiano.
La elección del deporte depende del estadio de la retinosis pigmentaria y de la preservación del campo visual. Se recomienda priorizar actividades que minimicen el riesgo de caídas o impactos oculares. Las opciones más seguras y recomendadas incluyen:
No existe una pauta única, pero las guías generales de salud sugieren al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada a la semana. Sin embargo, en pacientes con retinosis pigmentaria, la intensidad debe ser autogestionada. Es fundamental evitar deportes de contacto físico intenso (como el boxeo o el rugby) debido al riesgo de traumatismo ocular, el cual podría ser especialmente dañino en una retina ya comprometida. La clave es la consistencia: es preferible realizar ejercicios de intensidad moderada con mayor frecuencia que sesiones extenuantes que puedan causar agotamiento físico o estrés visual.
Debido a la nictalopía (dificultad para ver con poca luz), es vital evitar realizar ejercicio al aire libre durante el crepúsculo o la noche. Si el paciente con retinosis pigmentaria presenta una pérdida severa de campo visual, se recomienda el uso de bastón de movilidad o la compañía de un guía, especialmente en terrenos irregulares. Asimismo, es importante asegurar una buena iluminación en los espacios de entrenamiento en interiores para evitar tropiezos.
Este contenido es meramente informativo y no sustituye el consejo médico profesional; consulte siempre con su especialista antes de modificar su rutina de ejercicios.