Sí, la práctica de actividad física es altamente recomendable para las personas con retinosis pigmentaria, ya que mejora la salud cardiovascular, el bienestar emocional y la movilidad funcional. No existen contraindicaciones generales para el ejercicio, siempre que se adapte a la pérdida de campo visual y a la adaptación a la oscuridad (nictalopía) propia de la retinosis pigmentaria.
La retinosis pigmentaria es una enfermedad degenerativa de la retina que afecta la visión periférica y nocturna. Mantener un estilo de vida activo ayuda a los pacientes a gestionar el estrés derivado de la incertidumbre diagnóstica y a fortalecer la musculatura, lo cual es fundamental para mantener el equilibrio y la propiocepción cuando la visión nocturna disminuye. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, donde 707 personas con retinosis pigmentaria comparten sus experiencias, muchos reportan que mantenerse activos les ayuda a mantener una mayor independencia y confianza en su entorno cotidiano.
La elección del deporte depende del estadio de la retinosis pigmentaria y de la preservación del campo visual. Se recomienda priorizar actividades que minimicen el riesgo de caídas o impactos oculares. Las opciones más seguras y recomendadas incluyen:
No existe una pauta única, pero las guías generales de salud sugieren al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada a la semana. Sin embargo, en pacientes con retinosis pigmentaria, la intensidad debe ser autogestionada. Es fundamental evitar deportes de contacto físico intenso (como el boxeo o el rugby) debido al riesgo de traumatismo ocular, el cual podría ser especialmente dañino en una retina ya comprometida. La clave es la consistencia: es preferible realizar ejercicios de intensidad moderada con mayor frecuencia que sesiones extenuantes que puedan causar agotamiento físico o estrés visual.
Debido a la nictalopía (dificultad para ver con poca luz), es vital evitar realizar ejercicio al aire libre durante el crepúsculo o la noche. Si el paciente con retinosis pigmentaria presenta una pérdida severa de campo visual, se recomienda el uso de bastón de movilidad o la compañía de un guía, especialmente en terrenos irregulares. Asimismo, es importante asegurar una buena iluminación en los espacios de entrenamiento en interiores para evitar tropiezos.
Este contenido es meramente informativo y no sustituye el consejo médico profesional; consulte siempre con su especialista antes de modificar su rutina de ejercicios.