El síndrome de Rubinstein-Taybi no suele ser hereditario, ya que en la gran mayoría de los casos ocurre de forma esporádica debido a una mutación nueva (de novo) que sucede en el momento de la concepción. Aunque existen excepciones muy raras de transmisión autosómica dominante, la inmensa mayoría de las familias afectadas no tienen antecedentes previos de esta condición.
El síndrome de Rubinstein-Taybi es causado principalmente por mutaciones o deleciones en los genes CREBBP (en el cromosoma 16) o, con menor frecuencia, en el gen EP300 (en el cromosoma 22). Estos genes proporcionan instrucciones esenciales para producir proteínas que regulan la expresión de otros genes, vitales para el desarrollo normal de los tejidos. Cuando estas instrucciones se ven alteradas, se producen las características físicas y los retrasos en el desarrollo típicos del síndrome de Rubinstein-Taybi.
La genética del síndrome de Rubinstein-Taybi se caracteriza por ser, en más del 95% de los casos, un evento aleatorio. Las causas más frecuentes incluyen:
Para la mayoría de los padres de un niño con síndrome de Rubinstein-Taybi, el riesgo de tener otro hijo con la misma condición es muy bajo, generalmente estimado en menos del 1%. Sin embargo, si un progenitor presenta la mutación (aunque sea de forma leve o mediante mosaicismo germinal), el riesgo aumenta significativamente. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, donde ya contamos con 232 personas diagnosticadas con síndrome de Rubinstein-Taybi, hemos visto que el asesoramiento genético es fundamental para que las familias comprendan su situación específica y las probabilidades reales en futuros embarazos.
El diagnóstico del síndrome de Rubinstein-Taybi se sospecha clínicamente por los rasgos faciales característicos, los pulgares y dedos gordos de los pies anchos o angulados, y el retraso en el desarrollo. La confirmación se realiza mediante pruebas genéticas moleculares, como el análisis de micromatrices cromosómicas (CMA) o la secuenciación de genes específicos (panel de genes o secuenciación del exoma completo) para identificar la variante patogénica exacta.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; busque siempre la asesoría de su médico ante cualquier duda sobre su salud o la de un familiar.