El síndrome de Sanfilippo, también conocido como mucopolisacaridosis tipo III (MPS III), no es una enfermedad contagiosa. Es un trastorno metabólico genético hereditario causado por la deficiencia de enzimas específicas que descomponen ciertas moléculas de azúcar, por lo que no puede transmitirse de persona a persona ni a través del contacto social.
El síndrome de Sanfilippo es provocado por mutaciones en genes específicos que impiden al cuerpo producir enzimas necesarias para degradar el heparán sulfato, un tipo de glucosaminoglicano. Esta acumulación progresiva de moléculas en los lisosomas de las células, especialmente en el sistema nervioso central, es lo que genera el deterioro clínico característico. Al ser una enfermedad de origen genético, no existe ningún riesgo de contagio mediante el contacto físico, fluidos, aire o compartir espacios con alguien que padezca síndrome de Sanfilippo.
Sí, el síndrome de Sanfilippo se hereda a través de un patrón autosómico recesivo. Esto significa que un niño solo desarrolla la enfermedad si hereda una copia del gen mutado de ambos padres, quienes generalmente son portadores asintomáticos. La probabilidad de que dos padres portadores tengan un hijo con la afección es del 25% en cada embarazo. Es fundamental comprender que el síndrome de Sanfilippo es un error innato del metabolismo y no tiene ninguna relación con factores infecciosos o ambientales.
Para las 114 personas registradas en nuestra comunidad de DiseaseMaps.org que viven con esta condición, el desafío principal no es el aislamiento por contagio, sino el manejo de los síntomas neurodegenerativos y conductuales. Las familias a menudo enfrentan una carga emocional significativa debido a la naturaleza progresiva del síndrome de Sanfilippo. Es vital desestigmatizar la enfermedad, ya que los niños y adultos afectados pueden y deben socializar, participar en actividades escolares y recibir afecto sin ninguna restricción de salud pública.
Aviso médico: Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; siempre busque la orientación de su médico ante cualquier duda sobre su salud.