El síndrome de Sjögren-Larsson es un trastorno neurocutáneo genético poco frecuente, caracterizado por la tríada clásica de ictiosis congénita, discapacidad intelectual y diplejía espástica. Esta condición es causada por una deficiencia en la enzima aldehído deshidrogenasa grasa (FALDH), lo que provoca una acumulación de alcoholes grasos en los tejidos del cuerpo.
Los síntomas del síndrome de Sjögren-Larsson suelen manifestarse en la infancia temprana. La ictiosis (piel seca, escamosa y engrosada) suele estar presente desde el nacimiento. Con el tiempo, los pacientes desarrollan espasticidad progresiva, afectando principalmente las extremidades inferiores, y retraso en el desarrollo cognitivo. Además, es muy frecuente observar maculopatía brillante (cristalina) en el examen oftalmológico, un signo distintivo que ayuda a los especialistas a confirmar el diagnóstico clínico.
Sí, el síndrome de Sjögren-Larsson se hereda de forma autosómica recesiva. Esto significa que un individuo debe heredar dos copias mutadas del gen ALDH3A2, una de cada progenitor, para manifestar la enfermedad. Los padres de un niño con síndrome de Sjögren-Larsson son portadores obligados y tienen un riesgo del 25% de tener otro hijo afectado en cada embarazo.
El diagnóstico del síndrome de Sjögren-Larsson se basa en la combinación de hallazgos clínicos y pruebas bioquímicas o genéticas:
Actualmente no existe una cura, por lo que el manejo del síndrome de Sjögren-Larsson es multidisciplinario, enfocándose en la fisioterapia para la espasticidad, el uso de emolientes tópicos para la piel y el apoyo educativo especializado para el desarrollo cognitivo. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, 14 personas con síndrome de Sjögren-Larsson comparten sus vivencias para apoyarse mutuamente en el manejo diario de la enfermedad.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.