Sí, es recomendable realizar ejercicio físico moderado para personas con Disfunción del Esfínter de Oddi, siempre y cuando no se realicen actividades que aumenten la presión intraabdominal de forma brusca. La clave es adaptar la intensidad a los periodos de crisis, priorizando ejercicios de bajo impacto que ayuden a reducir el estrés y mejorar el bienestar general sin desencadenar episodios de dolor biliar.
La Disfunción del Esfínter de Oddi es una condición que genera dolor abdominal crónico y recurrente. El ejercicio físico ayuda a regular el sistema nervioso autónomo, lo cual es vital, ya que el estrés emocional y físico puede exacerbar los espasmos del esfínter. En nuestra comunidad de 107 pacientes en DiseaseMaps.org, hemos observado que quienes mantienen una actividad física adaptada reportan una mejor gestión del dolor crónico y una menor fatiga física.
Al vivir con Disfunción del Esfínter de Oddi, es fundamental evitar ejercicios que requieran maniobras de Valsalva (aguantar la respiración mientras se hace fuerza), ya que esto puede aumentar la presión en los conductos biliares. Las actividades recomendadas incluyen:
La intensidad debe ser siempre "baja a moderada". Si usted experimenta un brote de Disfunción del Esfínter de Oddi, es necesario reducir la frecuencia o pausar el ejercicio hasta que el dolor disminuya. Escuchar al cuerpo es esencial: si una actividad provoca punzadas abdominales, debe interrumpirse inmediatamente para evitar un espasmo biliar severo.
Se recomienda evitar el levantamiento de pesas pesadas, los deportes de contacto de alta intensidad y las rutinas de HIIT (entrenamiento de intervalos de alta intensidad), ya que la presión abdominal extrema puede irritar el sistema biliar y empeorar los síntomas típicos de la Disfunción del Esfínter de Oddi.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional; consulte siempre a su gastroenterólogo antes de comenzar cualquier rutina de ejercicio.