La traqueobroncomalacia no es una enfermedad contagiosa, ya que no está causada por virus, bacterias ni ningún otro agente infeccioso. Se trata de una condición estructural crónica donde las paredes de la tráquea y los bronquios son demasiado blandas o débiles, provocando su colapso durante la respiración.
La traqueobroncomalacia tiene su origen en una debilidad del cartílago de las vías respiratorias. En adultos, suele ser una condición adquirida debido a la degeneración del cartílago, procesos inflamatorios crónicos como la EPOC, o traumatismos quirúrgicos. En niños, la traqueobroncomalacia a menudo es congénita, relacionada con una inmadurez en el desarrollo de los anillos cartilaginosos traqueales que, en la mayoría de los casos, mejora con el crecimiento.
Aunque la traqueobroncomalacia generalmente no se considera una enfermedad genética de transmisión directa, puede presentarse como parte de síndromes genéticos más amplios, como el síndrome de Mounier-Kuhn o el síndrome de Williams. No existe un patrón de herencia único, por lo que es fundamental consultar con un genetista si existen antecedentes familiares de anomalías en las vías respiratorias.
Los pacientes con traqueobroncomalacia experimentan síntomas que pueden confundirse con otras afecciones respiratorias, pero su origen mecánico es distinto. Los síntomas más comunes incluyen:
En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, 41 personas con traqueobroncomalacia comparten sus experiencias, lo que ayuda a normalizar la vivencia de esta condición rara y a reducir el aislamiento que sienten muchos pacientes.
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.