La Esclerosis Tuberosa (o complejo de esclerosis tuberosa) es un trastorno genético multisistémico causado por mutaciones en los genes TSC1 o TSC2, que regulan el crecimiento y la proliferación celular. Estas mutaciones provocan el desarrollo de tumores benignos (hamartomas) en órganos vitales como el cerebro, los riñones, el corazón y la piel, afectando a aproximadamente 1 de cada 6,000 a 10,000 personas en todo el mundo.
La Esclerosis Tuberosa es una condición causada por cambios patogénicos en los genes TSC1 (ubicado en el cromosoma 9) o TSC2 (ubicado en el cromosoma 16). Estos genes son responsables de producir proteínas llamadas hamartina y tuberina, respectivamente. Cuando estos genes no funcionan correctamente, se pierde el control sobre la vía de señalización mTOR, lo que conduce a un crecimiento celular descontrolado y a la formación de tumores benignos característicos de la Esclerosis Tuberosa. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, 351 personas con Esclerosis Tuberosa han compartido su experiencia, lo que subraya la importancia de entender que, aunque el origen es genético, la expresión de la enfermedad varía drásticamente entre individuos.
La herencia de la Esclerosis Tuberosa sigue un patrón autosómico dominante, lo que significa que una persona afectada tiene un 50% de probabilidades de transmitir la mutación a su descendencia. Sin embargo, es fundamental aclarar que aproximadamente dos tercios de los casos diagnosticados son el resultado de una mutación "de novo" (espontánea). Esto significa que el niño es el primero en su familia en presentar la mutación y que, a menudo, ninguno de los padres es portador de la variante genética causante de la Esclerosis Tuberosa.
La variabilidad clínica en los pacientes con Esclerosis Tuberosa es notable debido a factores como el mosaicismo genético (donde solo algunas células tienen la mutación) y el tipo específico de alteración en los genes TSC1 o TSC2. Los síntomas suelen manifestarse debido a los siguientes procesos biológicos:
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; consulte siempre a su especialista antes de tomar decisiones sobre su salud.