La Distrofia Muscular Congénita de Ullrich (UCMD) es un trastorno genético del tejido conectivo causado por mutaciones en los genes del colágeno VI (COL6A1, COL6A2 o COL6A3). Identificada originalmente por el neurólogo alemán Otto Ullrich en 1930, se caracteriza por debilidad muscular progresiva, hiperlaxitud articular distal y contracturas articulares proximales, presentándose generalmente desde el nacimiento o la primera infancia.
La Distrofia Muscular Congénita de Ullrich fue descrita por primera vez como una forma distinta de distrofia muscular caracterizada por una debilidad severa y una notable laxitud en las articulaciones de los dedos y las muñecas, en contraste con la rigidez en caderas y rodillas. A finales del siglo XX, la investigación genética confirmó que la Distrofia Muscular Congénita de Ullrich se debe a una deficiencia en la proteína colágeno VI, esencial para la matriz extracelular del músculo.
Los pacientes con Distrofia Muscular Congénita de Ullrich suelen presentar hitos motores retrasados, con muchos niños que nunca llegan a caminar de forma independiente o que pierden la capacidad de marcha durante la adolescencia. Entre los hallazgos clínicos más comunes se incluyen:
La mayoría de los casos de Distrofia Muscular Congénita de Ullrich se heredan de forma autosómica recesiva, aunque también se han documentado casos con herencia autosómica dominante. Debido a la complejidad genética, es fundamental realizar un estudio molecular para confirmar el diagnóstico. Actualmente, en la plataforma DiseaseMaps.org, 13 miembros comparten sus vivencias con esta condición, lo que ayuda a visibilizar los retos cotidianos de quienes viven con la Distrofia Muscular Congénita de Ullrich.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.