La demencia vascular no se considera una enfermedad hereditaria directa, ya que no es causada por una mutación genética única que se transmita de padres a hijos. Sin embargo, los factores de riesgo subyacentes que provocan la demencia vascular, como la hipertensión, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, sí pueden tener un fuerte componente genético familiar.
La demencia vascular se produce por una disminución del flujo sanguíneo al cerebro, lo que daña o destruye el tejido cerebral. A diferencia de otras formas de demencia, esta es el resultado directo de problemas en el sistema circulatorio, tales como accidentes cerebrovasculares (ictus), microinfartos cerebrales o enfermedades de los vasos sanguíneos pequeños. Aunque la genética no determina directamente la aparición de la demencia vascular, la predisposición hereditaria a padecer problemas cardíacos o vasculares aumenta significativamente el riesgo de desarrollar este deterioro cognitivo.
Aunque la demencia vascular no sigue patrones de herencia mendeliana (como el gen de Huntington), la salud de tus vasos sanguíneos está influenciada por tu ADN. Los antecedentes familiares de las siguientes condiciones pueden aumentar tu riesgo personal:
Es importante destacar que, en nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, 21 personas han compartido sus experiencias viviendo con demencia vascular, subrayando que, más allá de la genética, el control estricto de los factores de riesgo modificables es la clave para la prevención secundaria.
A diferencia de la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano o la demencia frontotemporal, donde mutaciones genéticas específicas explican un gran porcentaje de los casos, la demencia vascular se clasifica principalmente como una enfermedad adquirida. El diagnóstico se centra en la evidencia de lesiones vasculares mediante resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC), junto con la evaluación neuropsicológica. Si sospechas de una carga genética inusual en tu familia, un asesor genético puede ayudarte a distinguir entre una predisposición a enfermedades vasculares y otras condiciones neurodegenerativas hereditarias.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; siempre busque la orientación de su médico ante cualquier duda sobre su salud.