El Tumor de Wilms, también conocido como nefroblastoma, es mayoritariamente esporádico, lo que significa que no es hereditario en la gran mayoría de los casos diagnosticados. Aunque aproximadamente el 1-2% de los pacientes presenta una predisposición genética heredada, la inmensa mayoría de los niños con Tumor de Wilms no tienen antecedentes familiares de la enfermedad.
La mayoría de los casos de Tumor de Wilms ocurren debido a mutaciones genéticas somáticas que ocurren de forma aleatoria durante el desarrollo embrionario. Estas mutaciones afectan a los genes encargados de regular el crecimiento renal, como el gen WT1. Al ser mutaciones que ocurren después de la concepción, no se transmiten de padres a hijos.
Aunque la mayoría de los casos son esporádicos, un pequeño porcentaje de casos de Tumor de Wilms está asociado a síndromes genéticos específicos. En estos casos, la susceptibilidad a desarrollar el tumor puede ser heredada. Los síndromes más comunes relacionados incluyen:
Si existe sospecha de una predisposición genética, un genetista clínico puede realizar pruebas moleculares. Es importante destacar que, para las familias en nuestra comunidad de DiseaseMaps, donde 18 personas han compartido sus experiencias con el Tumor de Wilms, el asesoramiento genético es fundamental para evaluar si el caso es aislado o forma parte de un síndrome de predisposición hereditaria.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional; siempre consulte con su equipo médico ante cualquier duda sobre el diagnóstico o tratamiento.