Sí, la práctica de actividad física es altamente recomendable para personas con Síndrome de Deleción 1p36, ya que ayuda a mejorar el tono muscular, la coordinación y el bienestar emocional. Se aconseja realizar ejercicios personalizados de baja a moderada intensidad, siempre bajo supervisión médica, para adaptarse a las necesidades motoras y cognitivas específicas de cada individuo.
El Síndrome de Deleción 1p36 suele cursar con hipotonía (bajo tono muscular) y retrasos en el desarrollo motor. El ejercicio estructurado no solo fortalece la musculatura, sino que también mejora la propiocepción y la seguridad en sí mismos. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, donde ya hay 22 personas con Síndrome de Deleción 1p36 registradas, muchas familias reportan que la actividad física es clave para reducir la ansiedad y mejorar la calidad del sueño.
La elección depende de las capacidades individuales, ya que el Síndrome de Deleción 1p36 presenta un espectro amplio de afectación. Se recomiendan actividades de bajo impacto que fomenten la motricidad gruesa:
Debido a la prevalencia de convulsiones, que afectan a más del 70% de las personas con Síndrome de Deleción 1p36, la intensidad debe ser controlada para evitar el agotamiento excesivo o la hipertermia. Se recomienda iniciar con sesiones cortas de 20 a 30 minutos, 3 veces por semana, aumentando gradualmente según la tolerancia del paciente.
Es fundamental realizar una evaluación cardiológica previa, ya que anomalías cardíacas están presentes en un alto porcentaje de pacientes con Síndrome de Deleción 1p36. Siempre consulte con el neurólogo y el fisioterapeuta antes de comenzar una nueva rutina deportiva.
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.