Sí, la abetalipoproteinemia es una enfermedad genética hereditaria que se transmite de forma autosómica recesiva. Esto significa que una persona afectada debe heredar dos copias defectuosas del gen MTTP, una de cada progenitor, para desarrollar la condición.
La abetalipoproteinemia está causada por mutaciones en el gen MTTP, que proporciona instrucciones para crear una proteína necesaria para ensamblar y secretar lipoproteínas que contienen apolipoproteína B. Cuando ambos padres son portadores de una mutación en este gen, existe un 25% de probabilidad en cada embarazo de que el hijo herede la abetalipoproteinemia, un 50% de que sea portador asintomático y un 25% de que no herede la mutación.
Debido a esta herencia genética, el cuerpo de quien padece abetalipoproteinemia no puede absorber grasas ni vitaminas liposolubles (A, D, E y K) de manera eficiente. Las manifestaciones clínicas suelen aparecer en la infancia temprana y pueden incluir:
El diagnóstico de la abetalipoproteinemia se confirma mediante pruebas genéticas moleculares para identificar mutaciones en el gen MTTP y análisis de lípidos en sangre que muestran niveles extremadamente bajos o nulos de colesterol total y triglicéridos. En nuestra plataforma, 19 personas con abetalipoproteinemia comparten sus experiencias, lo cual es fundamental para entender la variabilidad de la expresión clínica de esta condición hereditaria.
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