Es más difícil encontrar pareja si la quieres encontrar entre el común de la población.
Algunas personas prefieren que su pareja tenga un tipo delgado, otras más bien lo contrario y para otras será indiferente hasta cierto punto.
En cualquier caso una persona que parece un cadáver viviente, delgada en extremo, puede espantar a la posible pareja por el aspecto enfermizo que se nos pone.
Si el trastorno viene después, es fácil que la pareja tire la toalla. Cansamos a todas las personas que nos rodean. Tiene que haber mucho amor y ganas de recuperarse. Y hay que esforzarse por conseguirlo.
Siempre aconsejo lo mismo: buscar ayuda profesional. Multidisciplinar, con especialistas en endocrinología, psicología, psiquiatría, enfermería y/o auxiliares además de terapeutas ocupacionales.