El síndrome de tortuosidad arterial es una enfermedad rara del tejido conectivo causada por mutaciones en el gen SLC2A10, el cual codifica la proteína transportadora de glucosa GLUT10. Esta alteración genética provoca una desorganización en las fibras elásticas de las arterias, resultando en una elongación y tortuosidad característica de los vasos sanguíneos sistémicos.
El síndrome de tortuosidad arterial se debe a mutaciones de pérdida de función en ambos alelos del gen SLC2A10. Al ser una condición de herencia autosómica recesiva, ambos padres deben ser portadores de la mutación para que un hijo herede la enfermedad. La ausencia de la proteína GLUT10 afecta la síntesis y el ensamblaje de la elastina en la pared arterial, lo que explica la fragilidad y deformación vascular observada en el síndrome de tortuosidad arterial.
La falla en la regulación del tejido conectivo asociada al síndrome de tortuosidad arterial genera manifestaciones multisistémicas, que incluyen:
El diagnóstico del síndrome de tortuosidad arterial se confirma mediante pruebas genéticas moleculares que identifican variantes patogénicas en el gen SLC2A10. Clínicamente, el diagnóstico suele sospecharse a través de estudios de imagen avanzada, como la angiografía por resonancia magnética (ARM) o la tomografía computarizada (angio-TAC), que permiten visualizar la tortuosidad arterial excesiva característica del síndrome de tortuosidad arterial.
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