En general, las personas con querubismo pueden realizar actividad física, pero es fundamental evitar deportes de contacto o de alto impacto debido a la fragilidad ósea en la mandíbula y el maxilar. La recomendación es priorizar ejercicios de bajo impacto bajo supervisión médica para prevenir fracturas en las áreas afectadas por las lesiones fibro-óseas características del querubismo.
El querubismo es una enfermedad genética rara que provoca el reemplazo del tejido óseo normal por tejido fibroso en los maxilares. Debido a que el querubismo debilita la estructura ósea facial, cualquier traumatismo, por leve que sea, puede derivar en fracturas patológicas o lesiones en la zona afectada. La seguridad del paciente es la prioridad clínica al evaluar la intensidad de cualquier actividad física.
Es recomendable optar por actividades que minimicen el riesgo de caídas o golpes en la cara. Los especialistas sugieren priorizar actividades aeróbicas controladas. Aquí algunos ejemplos de actividades generalmente seguras:
La intensidad debe ser siempre moderada. Debido a que el querubismo tiene una progresión variable —que suele estabilizarse tras la pubertad—, la frecuencia debe ser supervisada por un cirujano maxilofacial. Se recomienda comenzar con sesiones de 20 a 30 minutos, tres veces por semana, evaluando siempre la ausencia de dolor o inflamación en la zona mandibular.
Debido a la naturaleza expansiva del querubismo, se deben evitar estrictamente los deportes de contacto como el boxeo, rugby, fútbol o artes marciales. Cualquier impacto directo en el rostro puede comprometer la integridad de los huesos ya debilitados por los quistes fibro-óseos del querubismo.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional; consulte siempre a su especialista para obtener un plan de salud personalizado.