El querubismo no es una enfermedad contagiosa bajo ninguna circunstancia, ya que se trata de un trastorno genético hereditario y no de una infección causada por virus, bacterias o agentes externos. Por lo tanto, el querubismo no puede transmitirse de persona a persona a través del contacto físico, fluidos o convivencia diaria.
El querubismo es una condición autosómica dominante causada principalmente por mutaciones en el gen SH3BP2. Al ser una anomalía genética, el desarrollo de las lesiones fibro-óseas características en la mandíbula y el maxilar ocurre por una alteración en el proceso de remodelación ósea, no por agentes infecciosos. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, hemos acompañado a personas que viven con esta condición, quienes confirman que su diagnóstico se basa exclusivamente en factores hereditarios y biológicos.
Dado que el querubismo sigue un patrón de herencia autosómica dominante, la probabilidad de que un progenitor afectado transmita la mutación a su descendencia es del 50% en cada embarazo. Es fundamental entender que el querubismo no se adquiere, sino que se hereda a través del código genético familiar.
El querubismo se manifiesta típicamente en la infancia, generalmente entre los 2 y 7 años de edad, con los siguientes rasgos:
Aviso médico: Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el diagnóstico o tratamiento médico profesional; consulte siempre a un especialista para su caso particular.