La cordoma es un tipo de cáncer óseo raro que, en la inmensa mayoría de los casos, no se considera una enfermedad hereditaria. Aunque existen familias con una predisposición genética extremadamente infrecuente asociada a la duplicación del gen TBXT, la gran mayoría de los pacientes con cordoma desarrollan la enfermedad de forma esporádica, sin un patrón de transmisión familiar claro.
La cordoma surge a partir de restos embrionarios de la notocorda, una estructura que normalmente desaparece antes del nacimiento. Debido a que la cordoma es una neoplasia que ocurre por mutaciones somáticas aleatorias en estas células remanentes, no se transmite de padres a hijos. La ciencia actual indica que factores genéticos heredados no son el motor principal detrás del desarrollo de la cordoma en la población general.
Aunque la cordoma no es hereditaria por definición, la investigación ha identificado factores específicos:
Si usted o un familiar ha sido diagnosticado con cordoma, es natural sentir preocupación por el riesgo de otros miembros de la familia. Sin embargo, dada la rareza de la transmisión hereditaria, el cribado genético rutinario no suele recomendarse a menos que exista una historia familiar muy inusual de múltiples casos confirmados. En la comunidad de DiseaseMaps.org, donde 34 personas con cordoma comparten sus vivencias, la experiencia mayoritaria refleja que no hay otros miembros afectados en su núcleo familiar.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico o el tratamiento proporcionado por su equipo clínico.