Sí, la práctica de ejercicio físico es altamente recomendable para pacientes con leucemia mieloide crónica (LMC), ya que ayuda a combatir la fatiga asociada al tratamiento y mejora la salud cardiovascular. Siempre que el recuento de plaquetas y hemoglobina sea estable y cuente con aprobación médica, el ejercicio moderado es un aliado clave para mejorar la calidad de vida de los 287 miembros de nuestra comunidad de DiseaseMaps.
El tratamiento de la leucemia mieloide crónica mediante inhibidores de la tirosina quinasa (ITK) puede provocar fatiga crónica y pérdida de masa muscular. Mantenerse activo ayuda a mitigar estos efectos secundarios, mejora el estado anímico y fortalece el sistema inmunológico, permitiendo que los pacientes con leucemia mieloide crónica se sientan más empoderados en su proceso terapéutico.
La intensidad debe ser siempre personalizada según el estadio de la enfermedad. Se recomienda evitar deportes de contacto o actividades con alto riesgo de caídas si el recuento de plaquetas es bajo, debido al riesgo de hemorragias. Las actividades más seguras y recomendadas incluyen:
Es fundamental escuchar a su cuerpo. Si durante el tratamiento de la leucemia mieloide crónica experimenta mareos, falta de aire inusual o dolor óseo, debe detener la actividad inmediatamente. Los pacientes con leucemia mieloide crónica deben priorizar la constancia sobre la intensidad extrema para evitar el sobreesfuerzo.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional; siempre consulte a su equipo de hematología antes de realizar cambios en su actividad física.