La leucemia mieloide crónica (LMC) no es una enfermedad hereditaria, lo que significa que no se transmite de padres a hijos a través de los genes. La mutación genética que causa la leucemia mieloide crónica ocurre de manera aleatoria después del nacimiento en las células de la médula ósea, por lo que no existe riesgo de haberla transmitido a su descendencia.
La causa directa de la leucemia mieloide crónica es una anomalía cromosómica adquirida conocida como el cromosoma Filadelfia. Este ocurre cuando ocurre una translocación entre los cromosomas 9 y 22, lo que resulta en la formación del gen de fusión BCR-ABL1. Este gen "defectuoso" envía señales constantes a la médula ósea para que produzca glóbulos blancos inmaduros en exceso, lo cual es el sello distintivo de la leucemia mieloide crónica.
A diferencia de las enfermedades hereditarias, la mutación del cromosoma Filadelfia en la leucemia mieloide crónica es una mutación somática. Esto implica lo siguiente:
Recibir un diagnóstico de leucemia mieloide crónica puede generar mucha incertidumbre. Es importante recordar que, gracias a los inhibidores de la tirosina cinasa (ITK), la mayoría de los pacientes logran una esperanza de vida similar a la de la población general. En nuestra plataforma DiseaseMaps.org, contamos con una comunidad de 287 personas con leucemia mieloide crónica que comparten sus experiencias y apoyo mutuo para navegar este proceso.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.