Con el tiempo, la enfermedad se estabiliza en más del 90% de los pacientes o incluso presenta mejoría mientras que en raras ocasiones puede mostrar progresión lenta.
En mi caso, progresa muy lentamente.
A mis 36 años, continuo caminando precisando silla de ruedas en ocasiones en las que necesito caminar o estar estática en un sitio más de 1p minutos. No tengo problemas respiratorios graves, ni padezco nada cardíaco.