La actividad física regular es altamente recomendable para las personas con Diabetes, ya que mejora la sensibilidad a la insulina, ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre y reduce el riesgo de complicaciones cardiovasculares a largo plazo.
Como especialista, sugiero que los pacientes con Diabetes sigan las guías internacionales que recomiendan al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica de intensidad moderada, distribuidos en al menos tres días a la semana, sin dejar pasar más de dos días consecutivos sin actividad. Es fundamental combinar esto con ejercicios de resistencia (fuerza) dos o tres veces por semana, siempre que no existan contraindicaciones específicas como retinopatía proliferativa severa o neuropatía autonómica inestable.
La clave para manejar la Diabetes durante el ejercicio es la monitorización constante. Antes de comenzar, es vital medir la glucemia:
Más allá del control glucémico, el ejercicio ayuda a reducir el estrés y la ansiedad que a menudo acompañan al manejo de la Diabetes. Escuchar a su cuerpo es fundamental: si siente mareos, visión borrosa o fatiga extrema, deténgase de inmediato. La constancia es más importante que la intensidad; encuentre una actividad que disfrute, ya sea caminar a paso ligero, nadar o andar en bicicleta, y conviértala en una parte integral de su rutina de autocuidado.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional. Consulte siempre a su endocrinólogo o equipo de atención médica antes de iniciar un nuevo régimen de ejercicio, especialmente si presenta complicaciones crónicas derivadas de su condición.