El síndrome DOORS es un trastorno genético extremadamente raro causado por mutaciones en el gen TBC1D24, que sigue un patrón de herencia autosómico recesivo. El acrónimo DOORS hace referencia a sus características clínicas cardinales: sordera (Deafness), onicodistrofia, osteodistrofia, retraso mental y convulsiones (Seizures).
El síndrome DOORS se origina específicamente por variantes patogénicas en el gen TBC1D24, ubicado en el cromosoma 16. Este gen es fundamental para el desarrollo neurológico y la función sináptica. Dado que el síndrome DOORS se hereda de forma autosómica recesiva, ambos padres deben ser portadores de una mutación en el mismo gen para que el hijo herede la condición, lo que implica un 25% de probabilidad de recurrencia en cada embarazo entre portadores.
La presentación clínica del síndrome DOORS es compleja y multisistémica. Los pacientes diagnosticados suelen presentar un espectro de síntomas que afectan el desarrollo y la estructura ósea:
El diagnóstico del síndrome DOORS se basa en la evaluación clínica exhaustiva de los signos característicos, seguida de una confirmación mediante pruebas genéticas moleculares. Actualmente, 13 personas con síndrome DOORS han compartido sus experiencias en DiseaseMaps.org, lo que subraya la importancia de conectar con comunidades especializadas para entender mejor la variabilidad fenotípica de esta enfermedad.
El manejo del síndrome DOORS es multidisciplinario y sintomático. No existe una cura, pero el tratamiento temprano de las convulsiones y la intervención temprana para la pérdida auditiva y el retraso cognitivo son esenciales para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.