La esofagitis eosinofílica es una enfermedad inflamatoria crónica del esófago mediada por el sistema inmunitario, cuyos avances recientes se centran en terapias biológicas aprobadas por la FDA y la EMA, como el dupilumab, y en dietas de eliminación dirigidas. Estos tratamientos buscan reducir la carga de eosinófilos en el tejido esofágico para prevenir complicaciones como la fibrosis y la estenosis esofágica.
El panorama terapéutico de la esofagitis eosinofílica ha cambiado drásticamente con la aprobación de terapias biológicas. El dupilumab (un anticuerpo monoclonal que bloquea las interleucinas IL-4 e IL-13) ha demostrado ser altamente eficaz en adultos y adolescentes, logrando la remisión histológica en una proporción significativa de pacientes. Además, se están investigando otros anticuerpos monoclonales que actúan sobre la IL-13 o la IL-5 para controlar la inflamación subyacente de la esofagitis eosinofílica.
El diagnóstico de la esofagitis eosinofílica se basa en la combinación de síntomas de disfunción esofágica (como disfagia o impactación alimentaria) y hallazgos histológicos. Los estándares actuales incluyen:
Vivir con esofagitis eosinofílica conlleva desafíos significativos, ya que la restricción dietética y el miedo a la impactación alimentaria pueden generar ansiedad social y aislamiento. En DiseaseMaps.org, nuestra comunidad de 164 personas con esofagitis eosinofílica destaca la importancia de un enfoque multidisciplinar que incluya apoyo psicológico para gestionar el impacto de una dieta crónica y el estrés del manejo de la enfermedad.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional; consulte siempre a su médico antes de realizar cambios en su tratamiento.