La Poliposis Adenomatosa Familiar (PAF) es un trastorno genético autosómico dominante caracterizado por el desarrollo de cientos a miles de pólipos adenomatosos en el colon y el recto desde la adolescencia. Si no se trata, la Poliposis Adenomatosa Familiar conlleva un riesgo prácticamente del 100% de desarrollar cáncer colorrectal, lo que requiere un seguimiento médico especializado y constante.
La Poliposis Adenomatosa Familiar es causada por mutaciones en el gen supresor de tumores APC, ubicado en el cromosoma 5q21. Este gen es fundamental para regular la división celular; cuando el gen APC no funciona correctamente, las células del revestimiento intestinal crecen sin control, formando los pólipos característicos de la Poliposis Adenomatosa Familiar.
Sí, la Poliposis Adenomatosa Familiar sigue un patrón de herencia autosómico dominante. Esto significa que cada hijo de un progenitor afectado tiene un 50% de probabilidades de heredar la mutación. Sin embargo, aproximadamente el 25% de los casos de Poliposis Adenomatosa Familiar ocurren debido a una mutación nueva (de novo) en personas sin antecedentes familiares conocidos.
Aunque los pólipos suelen ser asintomáticos al inicio, los pacientes pueden experimentar sangrado rectal, diarrea o dolor abdominal. El diagnóstico clínico de la Poliposis Adenomatosa Familiar se establece mediante:
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