El síndrome epiléptico por infección febril (conocido médicamente como FIRES, por sus siglas en inglés) es una encefalopatía epiléptica catastrófica de inicio agudo que ocurre tras una enfermedad febril leve. Sus nombres alternativos incluyen síndrome de encefalitis epiléptica relacionada con infección febril y, en contextos históricos, se asociaba a menudo con el término síndrome de epilepsia parcial continua crónica.
En la literatura científica, el síndrome epiléptico por infección febril se identifica frecuentemente bajo el acrónimo FIRES. Es fundamental reconocer que este cuadro clínico forma parte de un espectro más amplio denominado NORSE (Síndrome de Epilepsia Refractaria de Inicio Agudo). Aunque los términos se usan a veces de manera intercambiable, el síndrome epiléptico por infección febril se distingue específicamente por la presencia de un antecedente febril previo al inicio de las crisis epilépticas, usualmente entre 24 horas y dos semanas antes.
La evolución en la nomenclatura del síndrome epiléptico por infección febril refleja el esfuerzo médico por estandarizar el diagnóstico. Históricamente, se describía como una forma de estado epiléptico refractario de causa desconocida. A medida que la investigación ha avanzado, los expertos han consolidado términos como NORSE para agrupar casos donde no se identifica una etiología infecciosa clara, mientras que el síndrome epiléptico por infección febril se reserva para los casos con un desencadenante febril documentado.
El síndrome epiléptico por infección febril es una condición poco común que afecta tanto a niños como a adultos previamente sanos. Algunos puntos clave sobre su presentación incluyen:
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.