La fibrodisplasia osificante progresiva (FOP) es causada por una mutación genética específica en el gen ACVR1, que provoca que el cuerpo convierta erróneamente tejido conectivo, músculos y tendones en hueso maduro. Esta condición extremadamente rara ocurre debido a un error de "señalización" celular que desencadena la formación de hueso heterotópico tras lesiones o inflamaciones.
La fibrodisplasia osificante progresiva está causada por una mutación activadora en el gen ACVR1, localizado en el cromosoma 2q23-24. Este gen codifica un receptor de la proteína morfogenética ósea (BMP). En personas con fibrodisplasia osificante progresiva, la mutación hace que este receptor esté constantemente "encendido", lo que provoca que el tejido blando se osifique ante estímulos mínimos, como un golpe, una inyección intramuscular o incluso una infección viral.
Aunque la fibrodisplasia osificante progresiva tiene un componente genético, en la gran mayoría de los casos (más del 95%) ocurre como una mutación de novo, lo que significa que no se hereda de los padres, sino que surge de forma espontánea en el óvulo o el espermatozoide. Si una persona con fibrodisplasia osificante progresiva decide tener hijos, existe un riesgo del 50% de transmitir la mutación, aunque la reproducción es poco común debido a la complejidad física de la enfermedad.
La formación de hueso en la fibrodisplasia osificante progresiva no es aleatoria, sino que sigue un patrón específico tras ciertos eventos:
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