El Síndrome de Fraser es un trastorno genético autosómico recesivo poco frecuente caracterizado por criptoftalmos (fusión de los párpados) y sindactilia. Actualmente, los avances se centran en el diagnóstico genético molecular temprano mediante secuenciación de exoma completo y en el manejo multidisciplinario quirúrgico para mejorar la funcionalidad visual y física de los pacientes.
El Síndrome de Fraser es causado por mutaciones en los genes FRAS1, FREM2 o GRIP1, esenciales para la adhesión epitelial durante el desarrollo embrionario. Estas variantes genéticas interrumpen la formación normal de la piel y los tejidos, lo que explica la diversidad de manifestaciones clínicas observadas en el Síndrome de Fraser.
El diagnóstico del Síndrome de Fraser es principalmente clínico al nacer, identificando características como:
Aunque no existe una cura, el manejo del Síndrome de Fraser ha evolucionado hacia la intervención quirúrgica temprana. Los especialistas en oftalmología pediátrica y cirugía reconstructiva trabajan para intentar salvar la visión cuando el globo ocular está presente, mientras que los equipos nefrológicos monitorean estrictamente la función renal, que es el factor determinante en la supervivencia a largo plazo.
La colaboración es vital en enfermedades raras. En DiseaseMaps.org, 17 personas con Síndrome de Fraser han compartido sus experiencias, creando una red de apoyo que ayuda a las familias a navegar por los desafíos asistenciales y emocionales que implica esta condición compleja.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.