La gastrosquisis es un defecto congénito de la pared abdominal en el cual los intestinos del bebé se desarrollan fuera del cuerpo a través de una pequeña abertura. Aunque el diagnóstico de gastrosquisis puede ser abrumador, el pronóstico es generalmente muy positivo con una tasa de supervivencia superior al 90% cuando se cuenta con atención quirúrgica especializada tras el nacimiento.
La gastrosquisis ocurre cuando los músculos de la pared abdominal no se cierran correctamente durante el desarrollo fetal, dejando una apertura (usualmente a la derecha del cordón umbilical) por donde protruyen los órganos, principalmente el intestino. A diferencia de otros defectos similares, en la gastrosquisis no existe un saco protector que cubra los órganos expuestos, por lo que el manejo neonatal inmediato es crucial para proteger el tejido intestinal.
Una vez diagnosticada la gastrosquisis, el equipo multidisciplinario (neonatólogos, cirujanos pediátricos y expertos en medicina fetal) planificará el parto en un centro de tercer nivel. El objetivo es realizar una intervención quirúrgica temprana. Entre las consideraciones clave para los padres se incluyen:
Es normal sentir miedo ante un diagnóstico de gastrosquisis. En DiseaseMaps.org, 196 personas han compartido sus experiencias, lo que demuestra que no estás solo en este camino. Conectar con otras familias que han superado el proceso de recuperación postquirúrgica de la gastrosquisis puede ofrecer una perspectiva realista y esperanzadora sobre los hitos de desarrollo a largo plazo.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.