El espasmo hemifacial (EHF) es un trastorno neuromuscular caracterizado por contracciones involuntarias e intermitentes de los músculos inervados por el nervio facial en un solo lado de la cara. Los avances recientes se centran en el refinamiento de la descompresión microvascular guiada por neuroimagen avanzada y en la optimización de las dosis y puntos de inyección de toxina botulínica para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
La causa principal del espasmo hemifacial (EHF) es la compresión vascular del nervio facial, generalmente por una arteria (como la arteria cerebelosa posteroinferior) a la altura de su salida del tronco encefálico. Este contacto provoca una desmielinización focal y una hiperexcitabilidad del nervio, lo que genera las contracciones características. En casos raros, el espasmo hemifacial (EHF) puede ser secundario a tumores, lesiones del nervio o esclerosis múltiple.
El manejo clínico del espasmo hemifacial (EHF) ha evolucionado para ofrecer alternativas personalizadas según la severidad y la preferencia del paciente:
El diagnóstico del espasmo hemifacial (EHF) es fundamentalmente clínico, basado en la observación de los movimientos involuntarios. Sin embargo, se requiere una resonancia magnética (RM) de alta resolución, preferiblemente con secuencias de contraste (angio-RM), para confirmar el conflicto neurovascular y descartar otras patologías estructurales.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional; consulte siempre a su especialista para decisiones sobre su salud.