El Síndrome de Marshall (también conocido como síndrome PFAPA) es un trastorno autoinflamatorio periódico de causa aún desconocida, caracterizado por episodios recurrentes de fiebre alta, faringitis, adenitis y estomatitis aftosa. Aunque su origen exacto no está identificado, la investigación actual sugiere una desregulación del sistema inmunológico innato en lugar de una infección bacteriana o viral persistente.
Aunque la causa subyacente del Síndrome de Marshall no ha sido plenamente esclarecida, la evidencia científica apunta hacia una respuesta inmunitaria descontrolada. A diferencia de las enfermedades autoinmunes clásicas, el Síndrome de Marshall se clasifica como un síndrome autoinflamatorio, lo que significa que el sistema inmunitario innato se activa de manera inapropiada, provocando una cascada de inflamación sistémica sin la presencia de un agente infeccioso externo. Los investigadores han observado niveles elevados de citoquinas proinflamatorias (como la interleucina-1 beta) durante los episodios febriles, lo que sugiere que el cuerpo reacciona como si estuviera combatiendo una infección grave, aunque no exista tal patógeno.
El Síndrome de Marshall generalmente ocurre de forma esporádica, lo que significa que no se ha identificado un patrón de herencia mendeliana claro ni un único gen responsable. A diferencia de otras fiebres periódicas hereditarias, como la Fiebre Mediterránea Familiar, no existe una prueba genética diagnóstica definitiva para el Síndrome de Marshall. Aunque se han reportado casos aislados en familias, la mayoría de los pacientes no presentan antecedentes familiares directos, lo que sugiere que la predisposición podría ser multifactorial, involucrando una compleja interacción entre factores ambientales aún no determinados y una susceptibilidad genética subyacente.
Los episodios del Síndrome de Marshall suelen ser altamente predecibles en su periodicidad, pero los factores que disparan cada brote son variables. Algunos estudios sugieren que el estrés físico, cambios en el entorno o infecciones virales leves podrían actuar como "gatillos" que activan la respuesta inflamatoria exacerbada característica de esta condición. Es importante destacar que, en la comunidad de DiseaseMaps, donde 7 personas con Síndrome de Marshall comparten sus experiencias, muchos padres informan que sus hijos mantienen un desarrollo físico y cognitivo normal entre los episodios, lo cual es un sello distintivo de la enfermedad.
El diagnóstico del Síndrome de Marshall es fundamentalmente clínico y se basa en la exclusión de otras patologías. Los criterios diagnósticos incluyen:
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico o el tratamiento; siempre busque la orientación de su médico ante cualquier duda sobre su salud o la de sus familiares.