El síndrome de Meckel (o síndrome de Meckel-Gruber) es un trastorno genético letal caracterizado principalmente por displasia renal quística, encefalocele occipital y polidactilia postaxial. Actualmente, no existe una cura, por lo que los avances se centran en el diagnóstico prenatal molecular temprano y en la investigación de la ciliopatía subyacente para mejorar el asesoramiento genético familiar.
La investigación actual sobre el síndrome de Meckel se ha volcado en la comprensión de las ciliopatías. Se han identificado más de 14 genes causantes (como MKS1, TMEM67 y CEP290), lo que permite realizar pruebas moleculares precisas. El avance más significativo ha sido el uso de la secuenciación del exoma completo (WES) para identificar mutaciones en familias con recurrencia, permitiendo diagnósticos prenatales más tempranos y precisos mediante ecografías de alta resolución en el primer trimestre.
El diagnóstico del síndrome de Meckel sigue siendo predominantemente clínico y radiológico. Los criterios diagnósticos clásicos incluyen la tríada cardinal:
Además, el síndrome de Meckel suele presentar fibrosis hepática ductal y anomalías del desarrollo del sistema nervioso central.
Sí, el síndrome de Meckel se transmite mediante un patrón de herencia autosómica recesiva. Esto significa que cada hermano de un niño afectado tiene un 25% de probabilidad de heredar la condición. Debido a esta alta recurrencia, el asesoramiento genético es el pilar fundamental para las familias que han tenido un hijo con síndrome de Meckel.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.