La enfermedad de Moyamoya no es una enfermedad contagiosa, infecciosa ni transmisible bajo ninguna circunstancia, ya que se trata de un trastorno cerebrovascular crónico y progresivo.
Como especialista con más de 20 años de experiencia clínica, quiero transmitir tranquilidad absoluta a las familias: el Moyamoya no se propaga a través del contacto físico, fluidos corporales, aire o cualquier otra vía de transmisión. Esta condición ocurre debido a un estrechamiento progresivo de las arterias en la base del cerebro, lo que obliga al cuerpo a formar pequeños vasos sanguíneos colaterales que, en las imágenes de angiografía, adquieren una apariencia similar a una "nube de humo" (el término Moyamoya en japonés).
A diferencia de las enfermedades virales o bacterianas que pueden afectar a una comunidad, el Moyamoya tiene un origen complejo que combina factores genéticos y, en algunos casos, condiciones autoinmunes o inflamatorias. Aunque la causa exacta no siempre se identifica, sabemos con certeza que no existe un agente externo (como un virus o bacteria) que pueda causar la enfermedad en otras personas.
Entiendo profundamente el peso emocional y la incertidumbre que conlleva un diagnóstico de Moyamoya. Es normal que surjan dudas sobre el riesgo para el entorno familiar, pero es fundamental comprender que este es un desafío de salud individual. Mi recomendación es centrar la energía en el seguimiento neurológico especializado y en el apoyo a los pacientes, eliminando cualquier temor infundado sobre la posibilidad de contagio.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico o el tratamiento personalizado. Consulte siempre con un neurólogo o neurocirujano especializado en enfermedades cerebrovasculares para abordar su caso particular.