La Enfermedad de Paget ósea es un trastorno crónico caracterizado por una remodelación ósea anormal, donde el hueso se descompone y reconstruye de manera desorganizada. Aunque la causa exacta de la Enfermedad de Paget sigue siendo objeto de investigación, se cree que resulta de una combinación de factores genéticos predisponentes y factores ambientales, como posibles infecciones virales latentes durante la infancia.
La predisposición genética juega un papel fundamental en la Enfermedad de Paget. Aproximadamente entre el 15% y el 40% de los pacientes tienen un familiar de primer grado afectado. Se han identificado mutaciones en el gen SQSTM1 como un factor de riesgo mayor, presente en una proporción significativa de los casos familiares, lo que altera la función de los osteoclastos, las células responsables de la resorción ósea.
Una de las teorías más estudiadas sugiere que la Enfermedad de Paget podría ser desencadenada por una infección viral persistente, posiblemente paramixovirus (como el virus del sarampión o el virus respiratorio sincitial), en individuos genéticamente susceptibles. Aunque esta hipótesis ha sido debatida durante décadas, la presencia de inclusiones nucleares similares a virus en los osteoclastos de pacientes con Enfermedad de Paget sigue siendo un hallazgo clínico relevante.
Independientemente del origen, el mecanismo patológico de la Enfermedad de Paget se resume en una actividad celular descontrolada:
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