La Enfermedad Poliquística Hepática (EPH) no es una enfermedad contagiosa, ya que no es causada por ningún agente infeccioso como virus o bacterias. Se trata de un trastorno genético hereditario caracterizado por el desarrollo de múltiples quistes en el hígado, por lo que no existe riesgo alguno de transmisión a través del contacto social o cotidiano.
La Enfermedad Poliquística Hepática tiene un origen genético, principalmente vinculado a mutaciones en los genes PRKCSH o SEC63. A diferencia de las enfermedades infecciosas, la Enfermedad Poliquística Hepática aparece debido a una alteración en el desarrollo del conducto biliar durante la formación del hígado, lo que provoca que pequeñas estructuras se dilaten y formen quistes llenos de líquido a lo largo de la vida del paciente.
Sí, la mayoría de los casos de Enfermedad Poliquística Hepática siguen un patrón de herencia autosómico dominante. Esto significa que si uno de los padres padece la condición, existe una probabilidad del 50% de transmitir la mutación genética a su descendencia. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, 7 personas con Enfermedad Poliquística Hepática han compartido sus experiencias, destacando la importancia del asesoramiento genético para las familias.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; busque siempre la orientación de su médico ante cualquier duda sobre su salud.