Si una persona con Síndrome de Prader Willi tiene desde nacimiento el diagnóstico, lleva terapias y atención multidisciplinar, además de una dieta y rutina de ejercicio, así como tratamiento con la hormona de crecimiento, la persona tendrá una muy buena calidad de vida, a pesar de ser una condición crónica, con el trabajo multidisciplinar sus condiciones de vida pueden ir mejorando constantemente.