No, la encefalitis de Rasmussen no es una enfermedad contagiosa ni infecciosa en el sentido tradicional. Se trata de un trastorno inflamatorio crónico del sistema nervioso central de causa autoinmune, por lo que no puede transmitirse de persona a persona bajo ninguna circunstancia.
Aunque la causa exacta de la encefalitis de Rasmussen sigue siendo objeto de investigación, el consenso médico actual es que se trata de una respuesta autoinmune dirigida contra las neuronas. El sistema inmunitario del paciente ataca erróneamente su propio tejido cerebral, provocando una inflamación progresiva y crónica. No existen patógenos, bacterias o virus transmisibles involucrados en el desarrollo de la encefalitis de Rasmussen.
Actualmente, no hay evidencia científica que sugiera que la encefalitis de Rasmussen sea una enfermedad hereditaria o genética. Los casos reportados suelen ser esporádicos. Esto significa que los padres no pueden transmitir esta condición a sus hijos, lo cual es un alivio importante para muchas familias dentro de nuestra comunidad en DiseaseMaps.org, donde 14 personas con encefalitis de Rasmussen comparten sus experiencias.
La encefalitis de Rasmussen se caracteriza principalmente por convulsiones focales resistentes a los fármacos (epilepsia parcial continua) y un deterioro neurológico progresivo. A continuación, se detallan aspectos clave de su presentación clínica:
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional, por lo que siempre debe consultar a su equipo de salud para cualquier decisión clínica.