La encefalitis de Rasmussen es una enfermedad neurológica extremadamente rara, con una prevalencia estimada de aproximadamente 2 casos por cada 10 millones de personas al año. Debido a su baja incidencia, los datos epidemiológicos exactos son difíciles de precisar, pero se reconoce mundialmente como un trastorno inflamatorio crónico que afecta principalmente a niños y adultos jóvenes.
La encefalitis de Rasmussen es un trastorno autoinmune progresivo caracterizado por convulsiones focales frecuentes, pérdida de funciones motoras y deterioro cognitivo. Al ser una patología tan infrecuente, a menudo se diagnostica tarde. En la comunidad de DiseaseMaps.org, 14 personas con encefalitis de Rasmussen han compartido sus vivencias, lo que subraya la importancia de conectar con otros pacientes para gestionar el impacto emocional de esta condición rara.
La encefalitis de Rasmussen suele presentarse en dos fases: una fase prodrómica inicial con convulsiones leves y una fase aguda con crisis epilépticas resistentes a los fármacos (epilepsia parcial continua). Los hallazgos clínicos comunes incluyen:
El diagnóstico de la encefalitis de Rasmussen se basa en los criterios de consenso internacional que combinan hallazgos clínicos, electroencefalográficos y de imagen. No existe una prueba de sangre única para esta enfermedad; el diagnóstico suele requerir un seguimiento multidisciplinar en centros especializados en epilepsia compleja.
Actualmente, el tratamiento para la encefalitis de Rasmussen se enfoca en controlar la inflamación y las convulsiones. A menudo se utilizan inmunomoduladores para frenar el daño, y en casos severos, la hemisferectomía (desconexión quirúrgica del hemisferio cerebral afectado) es la opción estándar para detener la progresión de la enfermedad.
Aviso médico: Este contenido es meramente informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.