El Trastorno Reactivo del Apego (TRA) es una condición clínica reconocida formalmente en el DSM-5, y aunque a menudo se confunde con otros términos, no tiene sinónimos médicos aceptados que describan la misma entidad diagnóstica precisa. Es fundamental distinguir el Trastorno Reactivo del Apego de otros problemas de conducta o de relación, ya que su diagnóstico requiere criterios específicos de privación social y falta de cuidado emocional temprano.
A menudo, el Trastorno Reactivo del Apego es erróneamente denominado como "trastorno de apego" o "problemas de vinculación". Sin embargo, estos términos son demasiado amplios y carecen de la especificidad clínica necesaria. En la literatura antigua, el Trastorno Reactivo del Apego se dividía en dos subtipos (inhibido y desinhibido), pero el DSM-5 actual clasifica al subtipo desinhibido como un diagnóstico distinto: el Trastorno de Relación Social Desinhibida.
El Trastorno Reactivo del Apego se caracteriza por un patrón constante de comportamiento inhibido y emocionalmente retraído hacia los cuidadores adultos. Para que un profesional de la salud confirme un diagnóstico de Trastorno Reactivo del Apego, deben observarse los siguientes elementos clave:
Es vital no confundir el Trastorno Reactivo del Apego con el Trastorno de Relación Social Desinhibida. Mientras que en el primero el niño se retrae, en el segundo el niño muestra una familiaridad excesiva con extraños. En la comunidad de DiseaseMaps.org, 8 personas han compartido sus experiencias, lo que ayuda a visibilizar cómo el Trastorno Reactivo del Apego afecta la vida diaria de las familias y la importancia de un diagnóstico diferencial preciso.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.