El tratamiento del raquitismo se centra en normalizar los niveles de calcio y fósforo en sangre, generalmente mediante la suplementación intensiva de vitamina D y minerales. La estrategia terapéutica específica para el raquitismo depende de su causa subyacente, ya sea una deficiencia nutricional o un trastorno genético como el raquitismo hipofosfatémico ligado al cromosoma X.
El raquitismo causado por falta de vitamina D, calcio o fósforo se aborda mediante la reposición terapéutica. Es fundamental que los niveles de 25-hidroxivitamina D alcancen rangos óptimos para permitir la mineralización ósea. En los casos de raquitismo nutricional, la administración supervisada de dosis altas de vitamina D y suplementos de fosfato suele corregir las deformidades óseas incipientes y aliviar el dolor óseo en pocas semanas.
Cuando el raquitismo no responde a las dosis convencionales, se sospecha de formas genéticas. El manejo médico requiere un enfoque multidisciplinario que incluye:
Vivir con una condición ósea crónica puede ser desafiante. En DiseaseMaps.org, 3 personas con raquitismo han compartido sus experiencias, destacando que el acompañamiento psicológico es vital para manejar la frustración que generan las limitaciones físicas y las cirugías correctivas necesarias en casos severos.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional; siempre consulte a su especialista antes de iniciar cualquier tratamiento.