El síndrome de Sheehan es causado por una necrosis isquémica de la glándula hipófisis, provocada por una hemorragia obstétrica grave y una hipotensión severa durante o inmediatamente después del parto. Esta pérdida masiva de sangre impide que la hipófisis reciba el oxígeno necesario, lo que resulta en un daño permanente en sus células y una deficiencia hormonal posterior.
Durante el embarazo, la glándula hipófisis aumenta su tamaño y flujo sanguíneo debido a la hiperplasia de los lactótrofos. Si ocurre una hemorragia posparto significativa, el suministro de sangre a la hipófisis se interrumpe bruscamente. El síndrome de Sheehan se desarrolla porque la glándula, al estar hipertrofiada y ser metabólicamente muy activa, es extremadamente vulnerable a la falta de riego sanguíneo (isquemia), lo que desencadena la muerte del tejido hipofisario.
Aunque la medicina moderna ha reducido su incidencia en países desarrollados, el síndrome de Sheehan sigue siendo una preocupación clínica importante. Los factores que aumentan el riesgo incluyen:
Como resultado de la destrucción del tejido, los pacientes con síndrome de Sheehan experimentan hipopituitarismo, lo que significa que la glándula deja de producir hormonas esenciales como la prolactina, la hormona del crecimiento, el cortisol y las hormonas tiroideas. En nuestra comunidad de DiseaseMaps, 21 personas han compartido sus experiencias, destacando que el diagnóstico del síndrome de Sheehan a menudo ocurre años después del evento obstétrico inicial debido a la naturaleza insidiosa de los síntomas.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; siempre busque la orientación de su médico ante cualquier duda sobre su salud.