El tratamiento principal para el síndrome de Sly (MPS VII) es la terapia de reemplazo enzimático (TRE) con vestronidasa alfa, la cual ayuda a reducir los niveles de glucosaminoglicanos acumulados en el cuerpo. Aunque no es una cura, este enfoque terapéutico junto con un manejo multidisciplinario de los síntomas mejora significativamente la calidad de vida de los pacientes con síndrome de Sly MPS VII.
La vestronidasa alfa, aprobada por la FDA en 2017, es la terapia específica para el síndrome de Sly MPS VII. Se administra mediante infusión intravenosa cada dos semanas. Este fármaco reemplaza la enzima beta-glucuronidasa que falta o es deficiente en los pacientes, lo que ayuda a mitigar complicaciones óseas, respiratorias y hepáticas asociadas al síndrome de Sly MPS VII.
Dado que el síndrome de Sly MPS VII es una enfermedad multisistémica, el tratamiento requiere un enfoque coordinado por diversos especialistas. Las intervenciones suelen incluir:
En casos seleccionados, el trasplante de células madre hematopoyéticas (TCMH) ha sido explorado como opción, aunque sus resultados en el síndrome de Sly MPS VII son variables y conlleva riesgos significativos. Actualmente, la investigación se centra en terapias génicas experimentales que buscan corregir el defecto genético subyacente.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional; consulte siempre a su equipo de salud ante cualquier duda sobre el tratamiento de su condición.