Sí, la práctica de deporte es altamente recomendable para personas con espina bífida, ya que mejora significativamente la fuerza muscular, la salud cardiovascular y el bienestar emocional. La elección del deporte, la frecuencia y la intensidad deben ser supervisadas por un equipo multidisciplinar, adaptándose siempre a las capacidades funcionales y al nivel de la lesión medular de cada paciente.
El ejercicio regular ayuda a mitigar las complicaciones asociadas a la espina bífida, como la debilidad en el sistema muscular y los problemas óseos. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, más de 200 personas con espina bífida comparten experiencias sobre cómo la actividad física mejora su autonomía, previene contracturas y fomenta la integración social, reduciendo el sedentarismo que a menudo acompaña a la movilidad reducida.
La selección del deporte depende del nivel de la lesión y del uso de dispositivos de ayuda. Se recomienda priorizar actividades que fortalezcan el tronco y los miembros superiores, especialmente en pacientes con niveles de lesión torácica o lumbar alta. Algunas opciones recomendadas incluyen:
No existe una regla única para la espina bífida; el plan debe ser personalizado. Generalmente, se sugiere comenzar con 30 minutos de actividad moderada tres veces por semana. Es fundamental monitorizar la piel (especialmente en zonas con falta de sensibilidad) para evitar úlceras por presión y vigilar el sistema urinario, asegurándose de realizar los cateterismos necesarios antes y después de la actividad física.
La seguridad es prioritaria al gestionar la espina bífida durante el deporte. Se debe evitar la sobrecarga en articulaciones vulnerables y consultar siempre con un especialista en medicina física y rehabilitación. Si el paciente presenta hidrocefalia, es vital verificar el correcto funcionamiento de la válvula antes de iniciar deportes de contacto o actividades que impliquen cambios bruscos de presión.
Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional; siempre consulte a su equipo de salud antes de iniciar cualquier programa de ejercicio.