El Tumor de Wilms, o nefroblastoma, es un tipo poco común de cáncer renal que afecta principalmente a niños, siendo la señal más frecuente la aparición de una masa o hinchazón abdominal palpable. Para saber si existe un Tumor de Wilms, es indispensable realizar estudios de imagen como ecografías o tomografías, ya que los síntomas iniciales suelen ser inespecíficos o silenciosos.
La mayoría de los niños con Tumor de Wilms presentan una masa abdominal que los padres pueden sentir al bañar o vestir al menor. Otros signos clínicos incluyen dolor abdominal, presencia de sangre en la orina (hematuria), fiebre sin causa aparente, hipertensión arterial y, en ocasiones, estreñimiento o pérdida de apetito. Es importante notar que muchos niños no presentan dolor inicial, por lo que la detección temprana depende de la vigilancia ante cualquier bulto inusual.
El diagnóstico clínico del Tumor de Wilms se confirma mediante un enfoque multidisciplinario que incluye:
En aproximadamente el 90% de los casos, el Tumor de Wilms ocurre de forma esporádica sin antecedentes familiares. Sin embargo, en un pequeño porcentaje, puede estar asociado a síndromes genéticos específicos (como el síndrome WAGR o el síndrome de Denys-Drash). Si hay antecedentes familiares de anomalías renales o síndromes genéticos, se recomienda una consulta con un asesor genético.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional; ante cualquier sospecha, busque atención médica especializada de inmediato.